martes, 23 de abril de 2013

El pago en la obra de Dios

En el mundo secular cuando realizamos un trabajo o nos emplean para prestar un servicio recibimos una remuneración económica por la labor realizada, ya que se nos está reconociendo el tiempo y el servicio prestado, igualmente cuando tenemos un negocio propio también al realizar o prestar un servicio obtenemos ganancias por ello. El dinero que recibimos lo utilizamos para resolver nuestros gastos en general, ahorramos, y aún podemos recrearnos con las ganancias obtenidas.
Ahora hablaré del trabajo en la obra del Señor, recordemos que la gran comisión es un mandato que dejó escrito el Señor Jesucristo, la palabra dice que el trabajador es digno de un alimento y si en lo secular ocurre  que el hombre pague por un servicio que se le presta que más hará Dios cuando ve en nosotros un servicio constante, perseverante, y que a pesar de las adversidades continuemos hablando y compartiendo su palabra. Tengamos en cuenta que éste salario necesariamente no debemos de esperarlo de nuestros lideres o pastores, pues Dios actúa de muchas manera, puede suceder que bendiga nuestros negocios, nuestros proyectos y use personas que aboguen por nosotros para que todo salga bien. Dios ha prometido darnos el poder para hacer las riquezas, Él activará nuestros dones para que nos podamos realizar como persona pero también financieramente.
Cuando realizamos una labor o servicio para la obra de Dios, son tantos los medios en que El Señor puede bendecirnos que no nos podemos imaginar, simplemente te recomiendo que realices el evangelismo o en general, cualquier trabajo en su obra y los resultados se verán tarde que temprano por que Dios es el mejor de los jefes, es el mejor, El gobierna en toda la creación,
Textos bases:
1. Deutoronomio 8:18
Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque el es el que da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juro a tus padres, como en éste día.
Recordemos que éste texto bíblico hace parte del capitulo bíblico que habla de una amonestación de no olvidarnos de Dios, cuando seamos introducidos a la tierra que fluye leche y miel dada al pueblos de Israel en el pasado pero para nosotros el capitulo 8 de Deutoronomio nos prepara biblicamente de lo que debemos de tener en cuanta cuando nos lleguen las bendiciones ya que hay muchos cristianos que hablan la palabra o en general participar de la obra de Dios y cuando llegan las bendiciones se alejan pero Dios habla es que cuando estemos disfrutando de las bendiciones no nos olvidemos quien fue el que nos dio el poder para hacerlas, y no creer que fue nuestra capacidad, ni nuestro estudio, ni nuestras relaciones "amigos" etc, sino que tengamos claro que fue Dios para poder permanecer en ellas siempre.
2.Mateo 10.9-10
No os proveáis de oro, ni plata, ni cobre en vuestros cintos;
ni de alforja para el camino, ni de dos túnicas, ni de calzado, ni de borbón por que el obrero  es digno de alimento.
Bueno siempre comparto que para la palabra de Dios nos sea revelada debemos estar en constante oración y en obediencia, así obtendremos el tesoro de la palabra revelada, porque debemos aprender a discernir que hay unos ministros de Dios que Dios los colocará a servir en tiempo completo recibiendo bendición financiera de la iglesia mientra que otros servirán en la iglesia pero Dios bendecirá sus negocios personales o seculares.
Muchos ministros entran a las iglesias y cuando no ven que el pastor de la iglesia les paga un salario se alejan de las cosas de Dios, no sabiendo que Dios es el que bendice nuestro talentos para que las bendiciones financieras lleguen a nosotros.
No nos podemos olvidar de que lo más importante que Dios mira es el corazón, si estamos haciendo un trabajo en la obra de El, simplemente para recibir un pago, si es así quizás no se vayan a ver los resultados que espera el líder  primero debe ser tratado su corazón, por eso les hago la invitación para que lean Deutoronomio 8 completo.y estoy segura que la palabra del pago del salario será revelada.

Cuando el líder  pastor, ministro etc., tiene un corazón sincero hacia Dios, su obra, y actúa por servirle sin esperar retribución alguna o interés económico, entonces en algún momento se verán los excelentes resultados, porque Dios es el mejor de los jefes.
Para algunos el pago de parte de Dios puede ser una sanidad física en su cuerpo), un deseo cumplido en cualquier área.
El mejor de los pagos es una palabra de Dios revelada en nuestra vida, y el tener a una persona con corazón sincero primero hacia Dios y luego para con nosotros dispuesta a apoyarnos en oración hasta ver nuestras metas cumplidas.
Pero la mayor riqueza es tener a Cristo en nuestro corazón.

Lucelly



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